Educación, ¿hacia dónde vamos?

08 de Oct del 2008

 
Educación, ¿hacia dónde vamos? Lamentable es que nuestro país se ubique en el sótano de una selecta clasificación de países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en materia de resultados educativos, pero más lamentable es sólo rasgarse las vestiduras y buscar culpables mientras la tozuda inercia de los autores de un probable cambio brilla como un sol a mediodía en el desierto.


Aún cuando quizá sea un pequeño consuelo que los miembros de la OCDE en su mayoría son países industrializados, desarrollados –como es el caso de Estados Unidos— y en vías de desarrollo –desde hace más de cuatro décadas— como México, no deja de ser preocupante que nuestros niños y jóvenes, sobre todo de educación básica (preescolar, primaria y secundaria), carezcan del nivel de preparación que exigen los tiempos actuales.

¿Qué ha pasado entonces, cuál es la ruta que México sigue en materia educativa? Tal vez una comparación con un barco a la deriva sea lo más ilustrativo.
Educación, ¿hacia dónde vamos?



¿La razón? Hay muchas y exigen un análisis de conciencia de todos los actores. La educación podría concebirse como un gigantesco engranaje integrado por gobernantes, legisladores, la Secretaría de Educación Pública con todos sus servicios descentralizados, sindicatos, maestros, alumnos, padres de familia y todos los organismos públicos y del sector privado creados para dar apoyo a este importante rubro.

Es importante que todas las piezas de este engranaje funcionen con la perfección de un reloj suizo, de lo contrario la maquinaria se moverá de manera incierta o simplemente quedará estática.
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Si hablamos de gobernantes es necesario decir que los presupuestos para educación pública surgen a iniciativa del Poder Ejecutivo, representado por el Presidente de México, quien además tiene en sus manos la política a seguir en la materia y hay que decir que ésta cambia a capricho del mandatario en turno.

En los años setentas Luis Echeverría decía en su slogan de campaña "Arriba y adelante" y al cabo de su sexenio la verdad es que nos fuimos abajo y comenzamos a caminar hacia atrás, pero sus sucesores, como José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón dieron curso a sus propias políticas y se olvidaron que independientemente de sus ideologías partidistas era muy importante en educación crear una política de Estado que permitiera dar continuidad a lo hecho por su antecesor.
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Ni siquiera han atendido los llamados internacionales que hablan en el sentido de que los países deben aplicar al menos el ocho por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) al sector educativo y la prueba está en que de hacerlo, sólo por la producción petrolera y por los precios actuales de los hidrocarburos, tendríamos para educación varios billones de pesos que, de ser aplicados, no volveríamos a ver escuelas en ruinas, a niños de la sierra y de las regiones selváticas condenados al analfabetismo; habrían escuelas equipadas con los últimos avances tecnológicos, con material didáctico de vanguardia, con suficiente mobiliario y mantenimiento permanente; con maestros que atiendan a grupos no mayores de 30 alumnos –lo que a su vez ocuparía a decenas de miles de profesores desempleados en el país (unos dos mil en el estado de Campeche) entre otras cosas que se ven en los países desarrollados, como nuestros vecinos del Norte, pero en México sólo en sueños, al menos en el sector público.

En lugar de una política de Estado en educación, que se siga de manera sistemática y progresiva, sin colores, ni olores ni sabores partidistas, todo parece indicar que desde lo más alto del Poder Ejecutivo si en algo han estado de acuerdo es en buscar la privatización del sector o gastar lo menos que se pueda, claro en el caso del sector público, porque de manera personal y para ensalzar sus figuras los presidentes saben gastar a manos llenas --por supuesto del erario--, como el caso de Vicente Fox, que construyó una megabiblioteca en Guanajuato para tratar vanamente de dar lustre a su opaca figura.
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Pero nuestros flamantes legisladores tampoco han aportado mucho para que la maquinaria educativa nacional camine, más bien cada grupo parlamentario, trátese de diputados o senadores, corren por su propio sendero, enfrascados en una pelea desgastante para imponer sus propios criterios o la línea a seguir marcada por el Ejecutivo en turno.

Así, limitan el presupuesto educativo, mantienen al magisterio nacional con salarios de miseria, pues un maestro mexicano, inclusive el que esté en el nivel E, el máximo de Carrera Magisterial, no llega ni a la tercera parte de los más de 60 mil dólares anuales que gana un educador del nivel básico en la Unión Americana.
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Pero de pilón y como si el maestro mexicano fuera un trasto viejo listo para desechar al terminar su vida laboral, fueron muy buenos para aprobar una ley que por su carácter ruin ha sido objeto de cientos de miles de amparos, que ni por su magnitud han sido capaces de echar abajo la Ley del ISSSTE.

En cuanto a la Secretaría de Educación Pública, representada ahora por Josefina Vázquez Mota, firma una alianza con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación mediante la cual se "busca" alcanzar la calidad educativa.
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Pero esta alianza que establece el sindicato no surge del sentir de los maestros que en las aulas viven a diario una gran cantidad de necesidades, tampoco de las propuestas que emanan de los congresos en los que profesores y padres de familia externan sus ponencias, sino de manera unilateral por parte de la que administra al SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, quien por cierto es un "secreto a voces" que no puede ver ni en pintura a Vázquez Mota.

La SEP en el marco de la alianza dice que en los próximos dos años, empezando desde el ciclo 2008-2009, invertirá millonarias cantidades para dar mantenimiento a más de 50 mil escuelas, para equiparlas, hacerlas de tiempo completo, para incorporar tecnología y capacitación para el magisterio, entre muchas otras cosas.
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Sin embargo ya iniciado este nuevo ciclo lectivo nada de eso se ha visto. Ni siquiera fueron contratados la cantidad de maestros necesarios en el nivel básico; se siguen presentando inconformidades de padres de familia por el pago de cuotas que deben emplearse para el mantenimiento de los planteles; siguen en vigor los planes y programas de 1993, que no son modelo mexicano sino más bien chileno, lo mismo que el uso de libros de texto prácticamente obsoletos que no se ajustan a los estándares de calidad que la sociedad demanda.

La sociedad ha sido especialmente dura contra el magisterio, inducida particularmente por muchos medios masivos de comunicación, que al año en conjunto reciben del gobierno más de la tercera parte de lo que se invierte en educación, y que, como decía al principio, antes de proponer soluciones buscan culpables que expíen culpas ajenas… y los despedazan a placer.

No es de dudarse que muchos maestros con este andar en retroceso hayan ido perdiendo gradualmente sus valores, su compromiso de enseñar, su entrega a la labor docente. Pero es injusto generalizar, pues también hay muchos que entregan todo en las aulas, aunque su retribución tanto económica como moral sea ínfima.

Hay mucho de qué hablar en este tema, pero por hoy concluiré con una enorme felicitación a la escuela primaria "María Pacheco Blanco" del turno matutino, en Ciudad del Carmen, Campeche, y a todos los profesores que laboran en ella, pues luego de los resultados de la prueba de Enlace –de carácter nacional— ocupó el sexto lugar en el país en cuanto a mejor nivel educativo.

Esta escuela pública, que saca la cara por toda la región de la Península de Yucatán, quedó ubicada detrás de las escuelas "Guadalupe Cavazos de González", de Tamaulipas; "Adolfo Ruiz Cortínez", de Tabasco; "Fernando Montes de Oca", de Chihuahua; "México Libre", del Distrito Federal y "Josefa Ortiz de Domínguez", de Chiapas, que fueron primero, segundo, tercero, cuarto y quinto, respectivamente, según se puede consultar por Internet en el sitio de la SEP. Enhorabuena.

Ciudad del Carmen, Campeche, México, agosto de 2008. Comentarios u opiniones les agradezco las dirijan a este sitio de Internet o a la dirección: tobemar@hotmail.com


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08/10/2008
Mario Dzul dijo:
Sin educacion no hay cultura, ojala que los tiempos en Mexico ya mejoren, los politicos y millonarios todo lo quieren para ellos solamente
12/10/2008
Pech Caamal dijo:
Muy bueno este articulo y esta pagina esta mejorando mucho, esta mejor que la de webcampeche que siempre es lo mismo y de noticias atrasadas
 
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