Rath en los tiempos de la austeridad

Campeche. – En momentos en los que aplican recortes al estado por el desprecio de la presidencia de la república al estado de Campeche, el alcalde de Escárcega incrementó el gasto burocrático, la nómina del ayuntamiento de Escárcega rebasó los diecisiete millones de pesos al mes.

Juan Carlos Hernández Rath incrementó en 18% la cantidad de “personal” que pasó de 680 personas a 800, inventando una “nómina supernumeraria” pero que no cumple con la definición de “supernumerario”, dicho en lenguaje de Rath, son “temporales fijos”.

¿Quiénes son esas 120 personas que integró al gasto del ayuntamiento, qué funciones realizan, por qué recurrió a esa “sub-nómina” y de qué recurso libera su pago?

No hay información en transparencia, ni tampoco la proporcionan por solicitud, simplemente es un acto de magia con el dinero del pueblo.

Escárcega , de acuerdo al INEGI, tiene una población de 59 mil habitantes, y una nómina en el Ayuntamiento de 800 personas, es decir que a cada niño, adulto y adulto mayor de ese municipio le cuesta 290 pesos al mes, o sea, 3480 pesos a cada escarceguense al año, mantener a la gente de Juan Carlos Hernández Rath.

¿Realmente trabajan o son “aviadores”?

De acuerdo a los mismos empleados de base, no conocen ni a mitad de ese personal “supernumerario” tampoco se sabe por qué medio cobran ni tampoco si la “comprobación” de la nómina es real o si se trata de una base de datos firmada con la misma pluma. Pueden ser lo mismo aviadores, que nóminas fantasmas, robos de identidad o pagos a ciervos morenistas. La única certeza es que cuestan una buena parte de los 17 millones de pesos al mes que se van en pago de sueldos.

Saquear las arcas vía nómina ficticia es una alternativa cuando los recursos de adquisiciones, la poquita obra disponible y hasta los ingresos propios del ayuntamiento están comprometidos.

Al igual que otros alcaldes morenistas, como recién se supo a nivel nacional del alcalde de Tequila Jalisco, Hernández Rath no llegó por carrera política, su ascenso fue exprés y su triunfo en urnas dejó claro que lo había logrado con dinero para comprar conciencias y filas de votación, pero también con personas presionadas. Los favores generan compromisos, y se tienen que devolver peso sobre peso, y favor con favor.

Ha sido la gente de Juan Carlos Hernández Rath quienes han mencionado, con acento de importancia y respaldo que el alcalde Escárcega contó, cuenta y seguirá contando con el apoyo de la gente de Candelaria, que el finado “Pico” Farías le dejó bien protegido y encomendado, y que Rath “se pone a mano como debe ser”.

No se trata del único “acuerdo que presumen” también con una persona llamado Valentín Núñez, con quien “hay amarres” fuertes, tanto de facilidades para moverse, como de tipo económico. “Sabrá la CIA y la DEA qué tanto más”.

Las consecuencias son notorias, Rath ha impuesto mecanismos de extorsión gubernamental a empresas asentadas en Escárcega a quienes pretende cobrar hasta por lo inimaginable. Gasolineras, empresas dedicadas a la comercialización de cárnicos, farmacias y pequeños comercios se han quejado por el abuso en cobros municipales incluso de “maniobras de carga y descarga”.

Existe una red de inspectores que en realidad son recaudadores de extorsiones a toda clase de comercio “la ley cobrada por fuera”.

Hernández Rath hizo en Escárcega un caldo de cultivo, de delitos e impunidad, pero eso no es todo…

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