Abuelito pide en una tienda que le donen un par de zapatos, pero a cambio recibe unos nuevos

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El hecho ocurrió en las instalaciones de la tienda Coppel, situada en el corazón de la citada ciudad mexicana. Un abuelo entró en el establecimiento y preguntó si podía donarle unos zapatos viejos que nadie necesitara. Un pedido que dejó desconcertado a más de un empleado del local.

¿Qué le impulsó a hacer esta inusual petición? El hombre explicó que se gana la vida vendiendo utensilios de madera, pero la realidad es que este negocio no paga lo suficiente, así que el adulto mayor necesitaba zapatos para pasear por la ciudad y seguir con su trabajo.

Es aquí donde aparece Aurelia Santiago, la persona que recepcionó la petición del anciano por lo que, conmovida con su relato, le explicó muy a su pesar que no podía entregarle mercancía de la tienda, sin embargo, la mujer se negó a que el hombre dejara el establecimiento sin recibir ayuda.

Fue a contarles a sus compañeros de trabajo al drama que atraviesa el abuelito y proponerles juntar dinero entre todos para poder pagar nuevos zapatos para el sujeto. Su idea caló en los demás trabajadores quienes hicieron sus respectivas donaciones y lo que faltaba ella lo completó con su propio dinero.

Reunido el dinero suficiente, compró los zapatos, para luego entregarlo al hombre cuyo preciso momento fue captado en imágenes y compartido en redes sociales como Facebook, por ejemplo, por el usuario Fernando Novell, el cual lo relata de la siguiente manera:

“Un señor de bajos recursos entró a una tienda preguntando ‘¿Regalan zapatos usados?’ por lo cual le contestaron que no, el señor se quedó sin zapatos y salió triste de la tienda”, dice el primer párrafo de la publicación.

Acto seguido, revela que se le acercó la mencionada vendedora y le preguntó: “¿Qué era lo que quería señor?”, a lo que explica las acciones de la mujer: “Inmediatamente, decidió que ella le compraría los zapatos a esta persona, así que fue a alcanzarlo para darle la noticia: ‘usted tendrá zapatos nuevos’”.

“Con este acto de bondad logró que la gente que estaba cerca viendo la acción también se solidarizaran y cooperen para el par de zapatos (…) un acto de bondad es un espiral que, tarde o temprano, regresa a ti”.