La tecnología como elemento importante para reducir la brecha educativa

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Por Angel Islas Reyes

Cuando nos referimos al concepto de brecha educativa, hacemos referencia a la desigualdad de oportunidades en el acceso a la educación y a las diferencias entre iguales de acceso, trayectoria, progreso y resultados educativos dentro del desarrollo.

La brecha educativa es un fenómeno multifacético que engloba disparidades en el acceso, la calidad y los resultados educativos entre diferentes grupos socioeconómicos, étnicos o geográficos. Esta discrepancia se manifiesta de varias formas, desde diferencias en la infraestructura escolar y recursos disponibles hasta desigualdades en oportunidades educativas y logros académicos.

El rezago educativo es uno de los mayores desafíos que enfrenta México como sociedad y país. De forma general, el término de rezago educativo denota una condición de atraso, de abandono de los estudios o de no conclusión de los mismos en los tiempos establecidos para un nivel educativo.

De acuerdo con la Secretaria de Educación Pública, el rezago educativo en el nivel básico se define como la población de 15 años o más que no cuenta con la educación básica y no es atendida por el sistema educativo, como proporción de la población total de 15 años y más (SEP, 2006).

Con el propósito de reducir la brecha educativa, es conveniente el uso de la tecnología como un elemento importante que contribuirá a incrementar el aprovechamiento académico de los alumnos de todos los niveles, además de impulsar la competitividad.

Con la llegada y uso frecuente de la Red, han surgido nuevos proyectos educativos que favorecen las actividades de estudio e investigación cooperativa y colaborativa usando las tecnologías telemáticas, y la creación de Comunidades de aprendizaje, y de Círculos de Aprendizaje. Las comunidades de aprendizaje permiten un nuevo modelo de formación, alternativo al sistema escolar tradicional. Se asemeja más a la vida cotidiana y al aprendizaje propio de la formación al trabajo, del voluntariado y de las comunidades científicas.

Hoy en día, la tecnología se ha convertido en parte de nuestras vidas y su contribución en la educación es fundamental para preparar a los estudiantes para el futuro. El uso de la tecnología en educación permite a los alumnos adquirir competencias digitales y fomenta el aprendizaje continuo, contribuye al desarrollo de nuevos métodos de enseñanza, fomenta el trabajo en equipo y permite la elaboración de materiales didácticos alternativos, adaptación de contenidos y de modelos de evaluación.

El uso de herramientas tecnológicas favorece la innovación en las escuelas, agilizan la transferencia de información, aumenta el interés de los alumnos y automatizan los procesos, lo cual contribuye a que los alumnos como los maestros realicen ejercicios, tareas o proyectos.

La tecnología en educación, a través de un enfoque sistemático de los procesos y recursos de la enseñanza, sirve para mejorar el rendimiento del alumnado y permite dar seguimiento a su desarrollo, identificar las necesidades de los individuos y adaptar las TIC a la formación.
La tecnología tiene el potencial de transformar la educación y reducir las brechas educativas ya que proporcionan múltiples ventajas para los estudiantes en la que destacan: promover el descubrimiento y la construcción de nuevos conocimientos, les facilita expresar ideas y experiencias con personas de todo el mundo, incrementa su creatividad e imaginación.

Gracias a la tecnología, los centros educativos disponen de nuevas fuentes de información y recursos permitiendo tanto al alumno como al docente realizar consultas inmediatas. Al mismo tiempo pueden acceder a canales de comunicación y aplicaciones interactivas como chats, foros y otras herramientas como el correo electrónico, procesadores de texto, editores de imágenes, etc. Además, agilizan la comunicación entre profesores y alumnos. Toda la comunidad educativa tiene acceso rápido a los mismos recursos. De esta manera las herramientas digitales permiten una interacción directa e inmediata sin necesidad de estar presente físicamente.

Podemos resumir que en el sistema educativo existe un gran desafío que consiste en utilizar las herramientas tecnológicas (internet y equipos tecnológicos) para contribuir de manera significativa al cierre de la brecha educativa.

La tecnología debe ser vista como un medio, como una herramienta que ayuda al alumnado a desarrollar su aprendizaje. No debe considerarse como única solución para cerrar la brecha educativa, sino como una herramienta complementaria capaz de mejorar la enseñanza y el aprendizaje.
Cada actor de la educación deberá desempeñar un papel importante, por ejemplo:

Los padres en la educación de sus hijos deben actuar como promotores del uso responsable y seguro de la tecnología, deben guiar, acompañar y supervisar el avance de la educación de sus hijos.
Los maestros, por su parte, deben ser el guía o acompañante del estudiante, para la construcción de conocimiento, tanto individual como de forma colaborativa y pueden beneficiarse de la tecnología al mejorar su capacidad para personalizar la enseñanza y el aprendizaje y al acceder a recursos de enseñanza y aprendizaje de alta calidad.

Los estudiantes, deben ser sujetos activos de su propio aprendizaje, también pueden beneficiarse de la tecnología al mejorar su acceso a recursos de aprendizaje y al desarrollar habilidades digitales necesarias en la vida cotidiana y en el mercado laboral.

Deben ser capaces de investigar, razonar sobre diversos temas, ante todo, tener un rol activo y favorable hacia el aprendizaje.
Las autoridades, garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a herramientas tecnológicas y conectividad a internet, mediante dispositivos o infraestructura de acceso a internet en áreas desatendidas.